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ahora no tengo dudas
vas a llegar distinto y con señales
con nuevas
con hondura
con franqueza
se que voy a quererte
sin preguntas
se que vas a quererme
sin respuestas.


viernes, 16 de mayo de 2008

nO pREgUNTes !!!!!


NO PREGUNTES


Al triste, no le preguntes la historia de su desgracia...

Sino dile que en ti, tiene un amigo.


Al que llora, no le escudriñes el origen de su llanto...

Sino dile que tu tienes un hombro, un pañuelo, una sonrisa.


Al que anda tambaleante por la vida no le analices por qué no ha llegado nunca a ninguna parte...

Mejor dile que tu tienes una luz, un consejo, y un bastón por si llegara a necesitarlos.


Al que anda sin templo y sin oración no le preguntes por qué es un descreído...

Mejor enséñale a Dios, y mételo en el secreto de tu plegaria.


A esos que hacen un caos de su vida no les preguntes que causa suconfusión...

Mejor enséñales el rastro sosegado de la fe, y el fluir constante detu serenidad.


Al que anda dolido y agotado con su cruz, no le preguntes por qué lepesa tanto...

Mejor ponlo en posición de que Dios se irradie sobre él...


Y ya poco a poco irá llegando la luz.


Al que se resiste a seguir, y se siente vencido, no le andes por las normas, las deducciones y los raciocinios...

Mejor dale la mano, y dile:"¡Voy contigo!"


No le preguntes a cada uno su necesidad...

Mejor demuéstrales que siempre hay un sueño más asombroso que suma la suerte.
Demuestra que siempre se puede confiar en alguien y sobre todo que se siempre existe la
AMISTAD !!!!!


CiRcuLo Del 99

Hola lo encontre en varios blogs me parece muy linda la historia mas que todo una reflexion leanla les encantara.

Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente, que como todo sirviente de rey triste, era muy feliz.Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey cantando y tarareando alegres canciones.Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre.
Un día el rey lo mandó a llamar:


* Sirviente -le dijo- ¿cuál es el secreto?
* ¿Qué secreto, Majestad?
* ¿Cuál es el secreto de tu alegría?
* No hay ningún secreto, Alteza.
* No me mientas, sirviente. He mandado a cortar cabezas por ofensasmenores que una mentira.
* No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto.
* ¿Por qué está siempre alegre y feliz? ¿eh? ¿Por qué?
* Majestad, no tengo razones para estar triste. Su Alteza me honra permitiéndome atenderlo. Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la Corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos,¿cómo no estar feliz?
* Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar -dijo el rey-.Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.
* Pero, Majestad, no hay secreto. Nada me gustaría más que complacerlo,pero no hay nada que yo esté ocultando...
* Vete, ¡vete antes de que llame al verdugo!

El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación. El reyestaba como loco. No consiguió explicarse cómo el sirviente estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana.

* ¿Por qué él es feliz?
* Ah, Majestad, lo que sucede es que él está fuera del círculo.
* ¿Fuera del círculo?
* Así es.
* ¿Y eso es lo que lo hace feliz?
* No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.
* A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz.
* Así es.
* ¿Y cómo salió?
* ¡Nunca entró!!
* ¿Qué círculo es ese?
* El círculo del 99.
* Verdaderamente, no te entiendo nada -dijo el Rey-.
* La única manera para que entendieras, sería mostrártelo en los hechos.
* ¿Cómo?
* Haciendo entrar a tu sirviente en el círculo.
* Eso, obliguémoslo a entrar!!
* No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.
* Entonces habrá que engañarlo.
* No hace falta, Su Majestad. Si le damos la oportunidad, él entrará solo en el círculo.
* ¿Pero él no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?
* Si, se dará cuenta.
* Entonces no entrará.
* No lo podrá evitar.
* ¿Dices que él se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos modos entrará en él y no podrá salir?
* Tal cual. Majestad, ¿estás dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?
* Sí
* Bien, esta noche te pasaré a buscar. Debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos. ¡99!
* ¿Qué más? ¿Llevo los guardias por si acaso?
* Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche.
* Hasta la noche.

Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del sirviente.Allí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía: "Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a nadie cómo lo encontraste". Luego ató la bolsa con el papel en la puerta del sirviente, golpeó y volvió a esconderse. Cuando el sirviente salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de unas matas lo que sucedía. El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico seestremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta y entró a su hogar.El rey y el sabio se arrimaron a la ventana para ver la escena. El sirviente ingresó presuroso a su hogar y con su brazo arrojó al piso todo lo que había sobre la mesa dejado sólo la vela.Se sentó y vació el contenido de la bolsa... Sus ojos no podían creer lo que veían. ¡Era una montaña de monedas de oro! El, que nunca había tocado una de estas monedas, tenia hoy una montaña de ellas !!El sirviente las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacía brillar a laluz de la vela. Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas. Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis... y mientras sumaba 10, 20,30, 40, 50, 60... hasta que formó la última pila: 9 monedas !!!Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más. Luego el piso yfinalmente la bolsa.

* "No puede ser", pensó. Puso la última pila al lado de las otras yconfirmó que era más baja.
* Me robaron -gritó- me robaron, malditos!!

Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, vaciósus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba. Sobre lamesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba quehabía 99 monedas de oro "sólo 99".

* "99 monedas. Es mucho dinero", pensó. Pero me falta una moneda.

Noventa y nueve no es un número completo -pensaba- Cien es un númerocompleto pero noventa y nueve, no.

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del sirviente ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible rictus, por el que se asomaban los dientes. El sirviente guardó las monedas en la bolsa ymirando para todos lados para ver si alguien de la casa lo veía, escondió labolsa entre la leña. Luego tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos.¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su monedanúmero cien? Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta. Estaba dispuesto atrabajar duro hasta conseguirla. Después quizás no necesitara trabajar más.Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir tranquilo.Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra querecibía, en once o doce años juntaría lo necesario. "Doce años es mucho tiempo", pensó. Quizás pudiera pedirle a su esposa que buscara trabajo en el pueblo por un tiempo.Y él mismo, después de todo, él terminaba su tarea en palacio a las cinco dela tarde, podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra porello. Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa,en siete años reuniría el dinero.Era demasiado tiempo!!! Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender...Vender... Vender...Estaba haciendo calor. ¿Para qué tanta ropa de invierno? ¿Para qué más de unpar de zapatos? Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien.

El rey y el sabio, volvieron al palacio. El sirviente había entrado en elcírculo del 99...Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana, el sirviente entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando de pocas pulgas.

* ¿Qué te pasa?- preguntó el rey de buen modo.
* Nada me pasa, nada me pasa.
* Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.
* Hago mi trabajo, ¿no? ¿Qué querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también?

No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente.No era agradable tener un sirviente que estuviera siempre de mal humor...

No es necesario las cosas materiales es mejor ser feliz y sonreir porque solo se VIVE UNA VEZ !!!